El Guión para cortometrajes (I)

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josecgallego@contraluzhub.com

Voy a comentar aqui, y de forma secuenciada dada la amplitud del tema, algunas de las pautas que nos ayudarán a escribir y rodar un cortometraje de ficción “decente”. La bibliografía al respecto es abundante y por mi parte voy a tratar de resumirla al máximo y de no marear demasiado la perdiz.

De los numerosos libros que se han escrito para ayudar a los debutantes a escribir y dirigir cortometrajes de ficción, hay uno que me gustó especialmente por su claridad en la exposición de los conceptos y su facilidad de lectura. Se trata de “Écrire un court métrage” de Jean Marc Rudnicki y publicado por Editions DIXIT.

Veamos algunas de las cosas que nos dice Jean Marc:

“Cuando nos planteamos escribir un guión, ocurre a menudo que creemos tener una buena idea para escribirlo. Sin embargo cuando lo desarrollamos o se lo leemos a otras personas, nos encontramos con algunas sorpresas:

• No se entiende bien el tema
• El mensaje resulta confuso
• Los personajes son poco creíbles o reaccionan de manera inverosímil

Escribir un guión para un cortometraje es como construir una casa. Hay que aprender a darse tiempo y reelaborar el guión con tranquilidad, tenacidad y paciencia.

La mayor parte de los principiantes, una vez que tienen una idea en la cabeza se lanzan a escribir directamente su guión en continuidad de acción y diálogos. Este es un error que no debemos cometer nunca. Incluso en los cortos “muy cortos”, en los que la estructura es simple, no debemos fijarnos sólo en el desenlace, aunque este sea sorprendente. Lo será aún más si cuidamos el arranque. Y para esto hay que reflexionar un poco. Escribir un guión consiste en saber practicar la autocrítica.

Es interesante observar que en los contratos que se le hacen a los guionistas se fragmentan los pagos en tres fases: A la entrega de la sinopsis, al tratamiento en secuencias y a los diálogos.

Resulta conveniente, antes de empezar a escribir nada, plantearse las siguientes cuestiones:

• ¿Qué es lo que queremos contar?
• ¿Qué es lo que me interesa en esta historia?
• ¿Qué es lo que me gusta del personaje?
• ¿El objetivo de la historia es claro?
• ¿El tratamiento narrativo es original?

Anotar en un papel todo lo que se nos pase por la cabeza, leer en voz alta los diálogos e interpretar los gestos y acciones de los personajes, ayuda a percibir la coherencia de nuestro proyecto. Incluso grabarnos y escuchar nuestras ideas una semana más tarde puede resultar útil.

No hay que dudar en dejarse ayudar, suele resultar excitante contar nuestra historia y los demás pueden aportarnos datos que nos permitan mejorar el proyecto. Además, sólo por contarlo, se nos ocurrirán nuevas posibilidades.

Cada vez que imaginemos nuestra historia, debemos comenzar por imaginarnos su finalidad, conocer el objetivo de una historia es un modo muy eficaz para estructurarla, evitando las disgresiones y yendo a lo esencial. y permitiéndonos mantener un orden lógico y crear una unidad hasta el desenlace final, evitando así las secuencias gratuitas.

Lo que se conoce bien, se enuncia claramente, de modo que deberíamos poder resumir el tema de nuestra película en algunas pocas líneas. A este resumen de nuestra historia lo llamamos la sinopsis. En un cortometraje, debemos evitar:

• Los temas desconocidos o que nos resulten extraños
• Los temas demasiado personales
• Los temas demasiado ambiciosos
• Los temas oscuros o confusos”

(CONTINUARÁ)

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